Hoy celebramos el Día Internacional de la Enfermería y el 200º aniversario del nacimiento de Florence NightingaleFundador de la enfermería moderna, el debate en torno a la eficacia de la respuesta de Covid-19 está azotando en muchos países.

La mayoría de los gobiernos reforzaron la capacidad sanitaria nacional para soportar la carga de la pandemia en la medida de lo posible, y cada vez se presta más atención a la aplicación de tecnologías inteligentesInternet de las cosas y los dispositivos portátiles para mejorar la calidad y la eficacia de la asistencia a los pacientesTanto en los hospitales como en casa.

Como sabemos, el aislamiento es una de las acciones preventivas que se están llevando a cabo para detener el contagio de Covid-19, por lo que la exposición a personas infectadas debe limitarse incluso para el personal médico y los cuidadores. Los sistemas sanitarios conectados y las tecnologías de monitorización remota de pacientes (RPM) se están utilizando para controlar a los pacientes sin tener que entrar en contacto con ellos. Esto es muy importante para mantener a los pacientes con casos menos graves fuera de los hospitales, preservando así el espacio de las camas para los casos graves, al mismo tiempo que proporcionar una vigilancia adecuada y garantizar una reacción rápida si su estado se deteriora.

Las tecnologías basadas en sensores también pueden aprovecharse para detectar los posibles síntomas del virus mediante el seguimiento de las estadísticas de salud seleccionadasque pueden enviarse a los operadores sanitarios sin que los pacientes tengan que acudir a sus clínicas.

Un estudio del Scripps Research Translational Institute, publicado recientemente en The Lancet Digital HealthEl estudio de la Comisión Europea, que demostró que la recopilación de datos personales, como la frecuencia cardíaca en reposo y la duración del sueño, a través de dispositivos portátiles, podría proporcionar información oportuna y precisa sobre las tendencias de la gripe a nivel de la población. Si se aplica a gran escala y se integra con Capacidades de Inteligencia ArtificialEste tipo de modelos de datos podría contribuir a la detección y alerta temprana de futuras epidemias.

Más allá de Covid-19, la sanidad conectada abre una nueva posibilidad de observar e informar de los pacientes que padecen enfermedades crónicasLos médicos de la UE se han convertido en un elemento esencial de la vida cotidiana de las personas mayores, tratándolas desde la comodidad de sus hogares. Muchos países se enfrentan al envejecimiento de la población: en Estados Unidos, por ejemplo, unos 60 millones de personas tienen más de 65 años, y alrededor del 28% de los japoneses tienen más de 65 años.

En la era de la ciudad y el hogar inteligentes, las tecnologías de asistencia sanitaria conectada y de monitorización a distancia podrían ser muy beneficiosas para mejorar el tratamiento de los pacientes y, en definitiva, su calidad de vida.