Dinamarca ocupa el primer lugar en el Índice de Comportamiento Medioambiental 2020 (EPI), el cuadro de mando bienal de las universidades de Yale y Columbia que mide la salud ambiental y la vitalidad de los ecosistemas en 180 países. Dinamarca destaca en casi todos los indicadores del índice, ya que desde hace tiempo ha asumido importantes compromisos en materia de eficiencia energética, calidad del aire, saneamiento avanzado y gestión de residuos sólidos. Además, Dinamarca está a la cabeza del mundo en cuanto a la amplitud y profundidad de sus programas para hacer frente al cambio climático, incluido el objetivo recientemente anunciado de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en 70% para 2030.

Teniendo en cuenta los datos históricos sobre el rendimiento medioambiental, el EPI reconoce que la mayoría de los países han hecho progresos significativos en la última década. Sin embargo, el EPI 2020 revela que los avances mundiales en materia de cambio climático se han detenidoLa Comisión Europea ha decidido que la inversión en la lucha contra el cambio climático no es la adecuada. Afortunadamente, Smart Lighting parece contar una historia diferente.

Sabemos que se espera que el uso de la energía crezca en 35% en 2030 a nivel mundial. El alumbrado representa 19% del uso total y alrededor de 40% de la factura energética de una ciudadPor ello, una gestión más inteligente del alumbrado público representa una excelente oportunidad para los gobiernos locales, tanto desde el punto de vista financiero como medioambiental. Si reducimos la necesidad de energía, bajamos nuestra factura, al mismo tiempo que disminuimos el impacto sobre el medio ambiente y cambio climático.

El primer paso es convertir las farolas en lámparas LED de bajo consumo, inmediatamente ahorro de hasta 70% en el consumo de energía y los costes relacionados. A medida que el precio y la calidad de la iluminación LED sigan mejorando, los costes serán cada vez más bajos. Hasta 25% se puede ahorrar más energía al transformar la infraestructura de iluminación en una red inteligente y sensiblepermitiendo así la gestión y el control total a distancia de luminarias individuales o agrupadas. Control remoto de encendido y apagado, funciones de regulación y programación son las ganancias rápidas de las soluciones de alumbrado público de IoT.

Pero el alumbrado público es también una de las tecnologías más factibles y listas para ser aplicadas por las ciudades para la transición a una economía baja en carbono. ¿Ha pensado alguna vez en postes de luz como punto de partida de una red inteligente en toda la ciudad?

El alumbrado público es como el sistema nervioso de una ciudad, conectando casi cualquier barrio y calle con acceso a la electricidad. Puede convertirse fácilmente en una plataforma de sensoresLa eficiencia de la empresa se incrementa aún más y proporcionando datos vitales para una miríada de aplicaciones urbanas. Algunos ejemplos de servicios que pueden desplegarse junto con la iluminación inteligente son el control de los semáforos y la gestión del tráfico, aparcamiento inteligente y la gestión de las estaciones de recarga de vehículos eléctricos, calidad del aire y el control del ruido, hasta WiFi omnipresente y la conectividad de banda ancha.

No es de extrañar La iluminación inteligente es un activo muy buscado por las ciudades, invirtiendo cada vez más en basado en la norma, plataformas interoperables de IoT para apoyar las aplicaciones urbanas actuales y futuras. Si se basa en tecnologías agnósticas y modelos de datos abiertos, La iluminación inteligente se paga sola gracias al ahorro de energía y eficiencia, y a los beneficios para aumentar la sostenibilidad y la calidad de vida en general (incluyendo la seguridad pública y la prevención de la delincuencia).

La iluminación inteligente ofrece ventajas cuantificables desde el primer díaNecesita más información. Más información sobre nuestro PE Smart Urban Network plataforma para la iluminación inteligente y las ciudades abiertas, y contacte con nuestros expertos ¡para una demostración!