Cada minuto cuenta cuando se trata de una parada cardiaca repentina. En los casos domésticos o extrahospitalarios, el tratamiento temprano y la descarga de un desfibrilador externo automático (DEA) pueden mejorar las posibilidades de supervivencia hasta el 50-70%. ¿Cómo puede la tecnología ayudar a una respuesta de emergencia más rápida y eficaz?

Esa fue la pregunta que se hizo un equipo de investigadores de Instituto Karolinska de Suecia quería responder a través de un único proyecto piloto, utilizando drones para entregar desfibriladores a las alertas reales de sospecha de paro cardíaco.

Los investigadores se asociaron con el operador nacional de emergencias SOS Alarm, la región de Västra Götaland y el operador de drones Everdrone AB para llevar a cabo un estudio de cuatro meses en las ciudades de Gotemburgo y Kungälv en el oeste de Suecia. En el verano de 2020, los drones despegaron en respuesta a 12 de las 53 alertas de sospecha de paro cardíaco en paralelo a las ambulancias. En 11 casos se han entregado con éxito DEAs con drones (92%), y en 7 casos (64%) llegaron antes que la ambulancia. Los drones recorrieron una distancia media de 3,1 kilómetros sin causar molestias ni daños en los alrededores.

Publicado por el Revista Europea del Corazón, este estudio confirman los drones pueden aprovecharse para transportar desfibriladores de forma segura y con precisión de objetivos durante las emergencias de la vida real. Los investigadores señalaron que son necesarias algunas mejoras para aumentar la tasa de envío y los beneficios de tiempo. Por ejemplo, están iniciando un estudio de seguimiento para probar los drones que vuelan de noche o con mal tiempo, y mejorando el sistema de software para una mejor gestión de los itinerarios.

Las recientes directrices del Consejo Europeo de Reanimación incluyen los sistemas basados en drones entre las posibles medidas para mejorar la respuesta de emergencia en los casos de sospecha de paro cardíaco. Los sistemas aéreos no tripulados (UAS) se utilizan cada vez más en la asistencia sanitaria para llevar sangre, vacunas y otros suministros médicos a zonas rurales o lugares remotos, proporcionar ayuda a las víctimas que necesitan atención médica inmediata, facilitar el transporte de medicamentos dentro de los hospitales o clínicas, e incluso apoyar el tratamiento a domicilio de los pacientes ancianos.

Es necesario gestionar algunos retos técnicos y normativosPero puede que no estemos tan lejos del día en que un dron envíe medicinas o recoja pruebas de laboratorio directamente a nuestra casa.

 

Crédito de la foto: Karolinska Institutet