¿Te imaginas ¿Cómo será su ciudad dentro de diez, treinta o cincuenta años? ¿Cómo evolucionará la comunidad y qué servicios se pedirán mayoritariamente? No hace falta mirar la bola de cristal. Este tipo de preguntas se dirigen normalmente a los urbanistas, que se basan en diferentes fuentes de datos y su experiencia para desarrollar planes y programas de uso del suelo, acomodar el crecimiento de la población y asesorar sobre cómo configurar los servicios públicos para mejorar la vida urbana.

Predecir y proveer" es uno de los modelos convencionales para la planificación urbana. Básicamente, si quieres predecir el impacto de una determinada acción, investiga lo que ocurrió en el pasado en circunstancias similares y decide en consecuencia. El enfoque es utilizados específicamente en la planificación del transportedonde se aprovechan las tendencias de tráfico pasadas para determinar la necesidad futura de infraestructuras de movilidad.

Pero los planificadores del transporte son precisamente los que destacaron el límite de este modeloSi tus decisiones se basan en comportamientos pasados, estás mantener el statu quo, perpetuando así la histórica dependencia del automóvil que afecta a las ciudades desde hace años.

Nuevos hábitos de movilidad están surgiendo después de Covid-19, con personas que buscan comunidades más caminables y ciudades descentralizadas. El Concepto de planificación urbana en 15 minutos está despegando, junto con una idea renovada de la proximidad. ¿Deben los urbanistas cambiar de juego?

En el Reino UnidoEl Consejo del Condado de Oxfordshire está llevando a cabo un proyecto piloto un nuevo enfoque, llamado "decidir y proveer. La idea es definir su visión preferida y luego proporcionar los medios para trabajar hacia ella, por supuesto con cierta flexibilidad para adaptarse a la incertidumbre del futuro.

Oxfordshire pretende crear un sistema de transporte neto cero para 2040. Hace unas semanas, el gabinete del consejo aprobó nuevos requisitos para la planificación del transporte que desincentiven el uso innecesario del vehículo privado y hagan que los desplazamientos a pie, en bicicleta, en transporte público y compartido sean la primera opción para las personas que viven y trabajan en la zona.

Se actuará con el enfoque "decidir y proveer". cuando, por ejemplo, los planificadores reconocen que un determinado plan provocará un aumento de los coches privados. Como este escenario no debe ser favorecido, se verán obligados a encontrar soluciones alternativas de calidad, sostenibles y activas para los desplazamientos. A medio-largo plazo, el modelo debería ayudar a la Diputación a centrar las inversiones en redes de transporte inclusivas, integradas y sostenibles.

Los datos son -y seguirán siendo- la base necesaria para las decisiones basadas en la evidencia, pero hoy en día la planificación de la ciudad debe estar impulsada por una visión de futuro actuar por el bien de las personas y las comunidades, mejorando el bienestar y preparando el terreno para el crecimiento y el desarrollo futuros.