decentralised cities

Llevar el alumbrado inteligente a las ciudades y zonas rurales descentralizadas

En 2020, más del 56% de la población mundial era urbana, y Las Naciones Unidas estiman que la urbanización podría alcanzar el 68% en 2050. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 puede frenar esta tendenciaEl aumento del trabajo a distancia puede animar a más personas a abandonar las ciudades en busca de un modo de vida diferente.

El futuro puede ser el de las ciudades descentralizadashaciendo que el modelo tradicional de metrópolis evolucione hacia conglomerados policéntricos y multinodales. Esto crearía una "nueva normalidad" para la densidad urbana, y empujaría a las infraestructuras urbanas de IoT a cambiar en consecuencia.

¿Qué significa esto para Smart Lighting? El caso estándar del alumbrado público es de aproximadamente centros urbanos o zonas densamente agrupadasdonde, por lo general, resulta sencillo y rentable actualizar las lámparas existentes a LED y diseñar una red IoT en malla. Una vez conectadas, las luminarias inteligentes pueden supervisarse y gestionarse desde un sistema de software centralizado, mientras que algunas pasarelas actúan como routers de frontera, coordinadores de red y concentradores de datos. En condiciones normales de funcionamiento, una sola pasarela puede gestionar hasta 400 farolas conectadas.

Si se consideran las ciudades descentralizadas o las zonas rurales, el escenario puede ser completamente diferente. Pensemos en los suburbios y pueblos rurales de Europa o Estados Unidos, por ejemplo. Debido a la baja densidad de población, podemos tener grupos dispersos de algunas farolas, o incluso lámparas individuales aisladas. Esto dificulta y encarece su acceso, ya que se necesitarían más pasarelas para conectarlos de forma fiable a la red de malla.

La instalación de más pasarelas para conectar las farolas de difícil acceso aumenta la complejidad y genera costes adicionales, ya que los costes medios por punto de luz se disparan. ¿Y si tuviéramos un dispositivo de iluminación diferente que sirviera tanto de nodo como de pasarela? ¿Puede conectar una sola lámpara o un grupo aislado de lámparas a la infraestructura del IoT existente?

Paradox Engineering's nuevo nodo híbrido inteligente se espera que llegue al mercado durante 2022. Leer más en Ciudades hoy!


light pollution

Apagar las farolas para luchar contra la contaminación lumínica

Se reconoce que París instaló las primeras farolas eléctricas del mundo en 1878. Tres años más tarde, 4.000 lámparas eléctricas estaban en uso en la capital francesa y las farolas de gas se fueron abandonando. Hoy en día, hay unos 326 millones de farolas en todo el mundoy se espera que esta cifra aumente a más de 361 millones en 2030. Aproximadamente una cuarta parte de las farolas de todo el mundo se han convertido a LED y más de 10 millones se han conectado a redes inteligentes.

Si sumamos las farolas a las luces de las casas, los rascacielos, las tiendas, los edificios de oficinas y las vallas publicitarias, es fácil entender nuestras ciudades están demasiado iluminadas. Contaminación lumínica - que los científicos definen como la alteración de los niveles de iluminación natural nocturna causada por fuentes de luz antropogénicas - afecta a más de 80% del mundo y más de 99% de la población estadounidense y europea. La Vía Láctea está oculta para más de un tercio de la humanidad, incluidos 60% de los europeos y casi 80% de los norteamericanos.

Organismos autorizados como la Asociación Internacional del Cielo Oscuro (IDA) se manifiestan pidiendo intervención urgente para reducir el brillo del cieloEl aumento del brillo del cielo nocturno sobre las zonas habitadas. Muchas ciudades están debatiendo posibles medidas: en Estados Unidos, la ciudad de Pittsburgh presentó una ordenanza de "Iluminación de Cielo Oscuro" para introducir criterios estrictos para todas las instalaciones y parques recién construidos y renovados, y un mandato para que todas las farolas utilicen dispositivos que cumplan con el Cielo Oscuro. La ordenanza se debatirá a finales de este mes y podría servir de modelo para otros municipios que quieran reducir eficazmente la contaminación lumínica.

La contaminación lumínica tiene un notable impacto financiero y medioambiental. Estimaciones de IDA un tercio de la iluminación exterior de Estados Unidos se desperdiciaEl uso de la luz artificial en los edificios es un problema de salud pública, que cuesta a los propietarios de las instalaciones unos 3.300 millones de dólares al año y libera 21 millones de toneladas de emisiones de carbono al año. Pero también está demostrado que el uso generalizado de la luz artificial interfiere con la salud mental y física de las personasasí como con fauna y flora silvestres y los hábitats naturales de plantas.

La solución inmediata que podríamos pensar -apaguemos todas las luces por la noche- no es tan viable. La vida moderna requiere iluminación, concretamente la iluminación nocturna de las calles es esencial para que la movilidad vial sea segura y mejore la seguridad ciudadana. En 2018, el Laboratorio de Criminalística de la ciudad de Nueva York investigó unas 80 urbanizaciones públicas durante un período de seis meses, midiendo los efectos de la introducción de nuevas farolas en alrededor de la mitad de ellas. El estudio descubrió que los delitos índice disminuyeron en un 7%, mientras que los delitos nocturnos bajaron unos 39%.

Por lo tanto, el verdadero reto es gestionar de forma responsable e inteligente el alumbrado exterior para reducir la contaminación sin poner en peligro la calidad del servicio. Como según la BBCTucson, Arizona, convirtió casi 20.000 farolas de sodio en lámparas LED regulables y de bajo consumo. La contaminación lumínica debida a las farolas se redujo de 18% a 13%. Desde 2018, la ciudad ha reducido sus emisiones totales de luz en 7% y sus facturas anuales de energía en 2 millones de dólares. Se están aplicando medidas adicionales para apagar vallas publicitarias, focos, edificios y estadios deportivos.

PE Smart Urban Network es nuestra plataforma de IoT de alto rendimiento y fiable para Smart LightingPermite conectar y controlar distritos, calles e incluso lámparas individuales desde un sistema de gestión central, encendiendo/apagando las luces y regulándolas según los horarios programados, las condiciones ambientales o bajo demanda.

Gracias a la Red Urbana Inteligente PE, las ciudades pueden mitigar la contaminación lumínica y ahorrar hasta 80% de energía y emisiones de efecto invernadero: Más información sobre nuestra solución y únase a nuestra comunidad para acceder a libros blancos, folletos, vídeos y otros recursos útiles.